Archivo | octubre, 2012

La clase de Marina

30 Oct

– Muy bien Marina, vamos a repasar para tu examen de mañana.

– Pero si tú no eres profe de lengua.- Espeta  Marina esperando salvarse de estudiar  para su examen una horita más.

-No, pero también sé-.

(…)

– Profe, tú si fueras una palabra, ¿qué serías?-.

– Termina el esquema sobre los tipos de sintagma y luego te lo cuento.-.

Marina me mira, incrédula, mira al libro, vuelve su cabeza hacia el folio en blanco y suspira amagando un quejido. Pero coge el bolígrafo y empieza a escribir.

(…)

– ¡Ya!-. Marina me mira con una sonrisa de oreja a oreja, sólo ha tardado quince minutos en decidir qué poner en el esquema y completarlo. Sospecho que, por mucho que haya copiado y haya intentado ver qué es importante y qué no, no se ha enterado.

– Vale.  Explícame cuál es el núcleo del sintagma nominal.-.

– El núcleo.-. – ¡Muy bien, eso mismo era lo que yo quería saber!- Parece que responde con palabras aleatorias recogidas de las preguntas que formulo…

-Marina… Vamos a ver, el núcleo es la palabra más importante y esa  palabra en el sintagma nominal es…-.

-Un nombre o un pronombre.-.

– ¡Bien!-. – ¿Y el núcleo del sintagma verbal?-. – Aquí igual ya le estoy pidiendo demasiado…-.

– El verbo-.

– ¡Fenomenal! Venga, vamos a terminar de repasar.

Consigo que no se distraiga demasiado en lo que queda de hora y consigo que repase y entienda  lo más importante pasando por todos los puntos.

– ¿Cuánto queda?-. Esta es la pregunta estrella… Cuando ha bostezado más de dos veces la estoy esperando porque sé que, tarde o temprano, lo va a preguntar.

– Ya acabamos. ¿Quieres saber qué tipo de palabra sería?-. Marina cambia de posición y me escucha atenta… Empiezo a pensar que no sería ninguna bobada contarle todo lo que tiene que aprender como si fuese un cuento. Empiezo: – Si fuese una palabra me gustaría ser un verbo-.

-¡Ah, ya sé! Porque es lo que marca la acción o el estado.-.

– Sí, pero no sólo por eso. Hay idiomas en los que el verbo es tan importante que según sea la frase, hay momentos en los que se va.

– ¿Se va?

-Sí. Es tan importante que sabe que da todo el significado a la oración y  que  tiene que estar bien colocado. Y a veces su posición esta al final, haciendo esperar al resto de la frase para que tenga sentido…

Y con esto ya hemos terminado.-.

Marina se queda pensando y eso me hace muy feliz. Que piense. Y que aprenda.

 

 

 

LA IMPOSICIÓN DEL MUTISMO SELECTIVO (1)

25 Oct

La pequeña sirena, hundida, batió su par de piernas para adentrarse en el océano. En su empeño por llegar al fondo, aquellos dos apéndices por los que había quedado sustituida su escamada cola se entumecieron y tuvo que repetir el camino por cada pausa que hizo para reponerse ya que, cuando paraba, una extraña fuerza le alejaba de su objetivo.

Con mucho esfuerzo se fue acercando a su destino. Según se iba aproximando a aquella cueva todo se volvía sombrío y lúgubre. Incluso la corriente que corría era más fría.

Sabía que iba a resultar complicado explicar, sin voz, lo que quería  pero no tenía demasiadas opciones y si las había no las contemplaba.

Entro con su azulado corazón en un puño. Un escalofrío recorrió su espina (que ya no sabía si estaba compuesta de huesos o de cartílago), al ver a las pobres, desafortunadas almas de las que la hechicera no había tenido piedad.

Como no era poseedora de su preciosa voz, antes de entrar había buscado una caracola por la cual soplar y emitir algún tipo de sonido y advertir de su presencia. Se acercó la concha a los labios y sopló.

– ¿Quién osa importunarme?

– (…)

-¡Ah, eres tú! Debí imaginármelo… Te lo dije. Tus pretensiones eran demasiado ambiciosas. Supongo que vienes a recuperar tu cola… y tu voz.

La sirena que había seguido todos los movimientos de la hechicera con atención, apesadumbrada, inclinando la cabeza, asida a un saliente de la gruta, asintió.

El precio iba a ser caro. La hechicera tenía fama de ser malvada y cruel; sus actos le precedían.

– Tal vez mi historia sea capaz de conmoverla- pensó.

-Pequeña, esperas demasiada piedad de mí. Hace mucho, muchísimo tiempo que las penurias de los seres marinos no me afectan.

La sirena quedó sorprendida, no esperaba que la bruja fuese a leerle el pensamiento.

-Pero has tenido que amar alguna vez en tu vida – pensó la sirena.

– Yo no he afirmado lo contrario. Pero me di cuenta de que el amor y la compasión me provocaban dolor en muchas ocasiones y decidí decantarme por el poder que siempre me dio más alegrías que motivos para llorar. Lo que la sirena no sabía era que, bajo aquel poder y aquella figura maltrecha, la hechicera, hacía mucho tiempo atrás, se había enamorado de su padre, el rey del mar, Neptuno y al haber desembocado aquella historia en un amor no correspondido, se dejó arrastrar por el rencor y tomó la decisión de acumular poder hasta el día en el que pudiese infligirle tanto sufrimiento como el que él le había proporcionado a ella. Hacía años que poseía aquel poder pero las ascuas de aquel sentimiento no se habían apagado aún y no reunía la fuerza de voluntad necesaria como para llevar a cabo su venganza.

– Hagamos un trato sirena: tú me cuentas tu historia y después decido. Como puedo acceder a tu pensamiento, sólo tienes que recordar.

La sirena abriendo los ojos comenzó.

Recordó aquella noche cuando con sus hermanas decidió nadar hasta la superficie. Cansadas, al ver que estaba anocheciendo, decidieron esperar en una roca para reponerse.

Fue entonces cuando vieron aquel navío y curiosas decidieron esperar para verlo de cerca.

In existence (Haiku)

22 Oct

Y de repente

Desfiló siendo todo

Para ser nada

DOBLE NEGACIÓN

18 Oct

De su boca había salido una doble negación. Se quedó pensativo.

-“No hace falta ser un maestro en lógica para saber que a través de una doble negación se puede inferir una afirmación. Ni si quiera hay que saberse los principios de Modus ponendo ponens ni el Modus tollendo tollens…”.

Así que, siguiendo el ejemplo de Pedro ante el grupo que le reconoció como galileo, negó tres veces antes de que cantase el gallo o de que alguien se diese cuenta, por lo que pudiese pasar.

-NO.