Archivo | octubre, 2013

Miedo

24 Oct

Cuando se habla de miedo, de lo que nos asusta o nos da pavor, muchas veces no sabemos definirlo o darle nombre. Muchas personas tienen miedos irracionales, a objetos o acciones cotidianas.

Hoy ha vuelto a mí esa horrible sensación. Es un miedo compuesto, que lleva implícito demasiadas cosas. El miedo a la enfermedad.

Y es que, cuando LA ENFERMEDAD llega, da igual el instante del día que sea o lo que estés haciendo, nunca será un buen momento. Y es LA ENFERMEDAD, con mayúsculas, porque no es una gripe, ni una varicela, es, en los tiempos que corren, una de esas enfermedades que mucha gente supera pero que aún no se conocen bien y algunos se quedan por el camino.

Da igual a quién le llegue. El gesto ante la terrible noticia es el mismo. Lágrimas. Manos a la cabeza. Negaciones. Maldiciones. Preguntas retóricas.

Tal vez haya una ruleta, a la que jugamos todos día tras día, que determina este tipo de asuntos. No lo se.

Sólo se que hoy, a mi alrededor, había mucho miedo. Y lágrimas. Y maldiciones. Y preguntas retóricas.

En casa la noticia me ha pillado cansada, a mi madre en pijama y a tu tía fregando. A ti te ha tocado la peor parte. Tú ibas al médico porque te encontrabas mal y a tus veinte años, la vida te acaba de hacer un jaque mate en toda regla.

Pero no te vas a rendir. No, tú no y nosotros tampoco. Hoy ha sido un día duro, descuadrado, desdibujado por la lluvia deslizándose por los cristales. Lo jodido es que se avecinan días peores… Pero pasarán (ojalá pasen pronto).

Atontada de mí, yo llevo media tarde cantando un trozo de canción de un amigo: “No me acordaba que te llamabas/ como el primer rayo de sol”…

 

Para Alba, con toda la esperanza del mundo.

24/10/2013

 

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